Sostenibilidad de la Deuda Pública en Guatemala
El
gobierno, las autoridades fiscales del país y el Congreso de la República han convertido
en una constante el hecho de presentar y aprobar presupuestos con fuertes
gastos, insuficientes ingresos y constantes y crecientes déficits fiscales. Es
evidente que en este proceso los intereses económicos y componendas políticas
están atrás de esta vorágine. Con pocas excepciones los gastos se presentan con
características de ser en muchos casos superfluos, clientelares e insuficientes
para satisfacer.
Escenarios Para La
Trayectoria De La Deuda Pública En Guatemala
En el modelo de Guatemala los
escenarios para estimar las trayectorias de la deuda pública son los
siguientes:
i) Una
caída en la tasa de crecimiento económico de un -4,1% en 2020, una
desaceleración de la inflación a un 2,6%, una disminución de la tasa de interés
nominal efectiva nacional y extranjera en 100 puntos básicos (pb) cada una, con
respecto a 2019, un déficit primario de un 3,4% del PIB y una depreciación de
un 4,6%, también en 2020, relacionada con la pandemia por COVID-19.
ii) El
escenario i, más un crecimiento económico constante de un 4% entre 2021 y 2023.
iii) El
escenario i, más un aumento de 200 pb de las tasas de interés (nacional y
extranjera) en 2021.
iv) El
escenario i, más un déficit primario constante de 0,7% del PIB en el período
2021-2023 (similar al del promedio de los últimos diez años).
v) El
escenario i, más una depreciación del tipo de cambio de 4,6% en 2021 (el doble
que en 2018).
En el
primer escenario se generaría un aumento de la deuda pública, de un 25,8% del
PIB en 2018 a un 31,3% del PIB en 2023, en lugar de alcanzar un 26,4% del PIB
en 2023 en el escenario base (sin COVID-19).
Para el segundo escenario se tendría
un leve incremento de la deuda hasta un 30,9% del PIB en 2023.
En el tercer escenario se produciría
un aumento de la deuda pública equivalente hasta un 31,9% del PIB al final del
período estimado. En el cuarto escenario se produciría un incremento de la
deuda hasta un 32,8% del PIB en 2023, es decir, 7 puntos porcentuales del PIB
con respecto a
2018. Finalmente, en el quinto escenario se generaría un aumento de la deuda hasta alcanzar un 31,7% en 2023 (véase el gráfico IV.3).
Con base en los
diferentes escenarios se concluye que los diferentes choques internos o
externos que incidan en la dinámica de la deuda pública no afectarían
dramáticamente la capacidad de pago en el mediano plazo, ni siquiera por los
efectos negativos de la pandemia por COVID-19, sobre todo si se considera que
la deuda pública se mantiene alrededor del 30% del PIB. Sin embargo, los
incrementos en la deuda debidos a desastres frecuentes o catástrofes (como la
pandemia por COVID-19) causan una desviación de la tendencia de largo plazo que
dificultará el manejo de la política fiscal.
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